LA PATÉTICA DEMOCRACIA PERUANA Y SUS ELECCIONES DEL 2016
LA
PATÉTICA DEMOCRACIA PERUANA Y SUS ELECCIONES DEL 2016
José Carlos Luque
Brazán
La democracia
representativa es un régimen político en donde todos sus ciudadanos y
ciudadanas teóricamente cuentan y sobretodo deberían contar en las diversas
elecciones que permiten la reproducción de dicho régimen político. Ello implica
considerar en los resultados de toda elección a quienes votan y obviamente a
quienes no lo hacen, implica también considerar su presencia y el impacto de su
comportamiento político a la hora de realizar los análisis y repartos
estadísticos. Siguiendo esta argumentación los grandes ganadores de la elección
peruana corresponden a los 6,456,935 millones de peruanos y peruanas que no
fueron a votar, votaron en blanco o sencillamente votaron nulo, una cifra que
corresponde al 30.78% del universo de estas elecciones, que corresponde a los
20,980,060 millones de individuos. El porcentaje mencionado anteriormente es
superior a los 5,767,797 millones de votos que logró obtener Keiko Fujimori y
que corresponde al 27.49% del universo antes mencionado y si seguimos con los
mismos momios, veremos que el candidato de Peruanos Por el Kambio (PPK), Pedro
Pablo Kuczynski, obtuvo 3,054,281 millones de sufragios, equivalente al 14.56%
del universo y la candidata del Frente Amplio (FA), Verónica Mendoza logró
reunir 2,727,874 millones de sufragios, equivalentes al 13% del total de
votantes convocados.
Después de presentar
todas las cifras dentro del universo correcto los análisis que se desprenden
nos dan una lectura distinta del resultado electoral. En primer lugar la mayoría
de los peruanos y peruanas no están de acuerdo con el desarrollo de las
elecciones, por ello decidieron comportarse de tres maneras: No votar, votar en
blanco o anular su voto. Ellos y ellas son la mayoría en estas elecciones y
ello cuestiona la calidad de la deplorable democracia peruana. El 27.49% de
votos fujimoristas nos permiten ubicarlos en toda su envergadura y peso, sus
simpatizantes alcanzan una cantidad considerable, pero gracias al diseño
electoral impulsado por sus congresistas en la actual legislatura van hacer un
negocio redondo, pues van a obtener casi el 50% de congresistas con un voto que
no alcanza al 30% del universo electoral, esto es sin duda alguna un obsequio
legal para el fujimorismo y obviamente una sobre representación. En cambio los
otros dos candidatos obtienen un número de congresistas proporcional a su
votación.
Es importante recalcar la
invisibilizacion y manipulación que hacen de los ciudadanos y ciudadanas que
tienen un comportamiento político anti sistémico las actuales reglas de juego
electorales. Las cuales premian indebidamente a los ganadores de las elecciones.
Toda esta lógica seguramente a la maltratada democracia peruana. Es cosa de
revisar los resultados presentados por la Oficina Nacional de Procesos
Electorales del Perú (ONPE) y hacer lo mismo con las noticias que nos presenta
la prensa peruana al respecto. Ninguna hace mención a los ciudadanos que decidieron
ausentarse, votar en blanco o anular su sufragio, menudas reglas electorales
para una democracia andina sumamente cuestionada.
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